Esa es la cantidad de tiempo que ha transcurrido desde que dos adolescentes hicieron el viaje de sus vidas y tocaron rock and roll delante del mundo entero. Después de una larga espera, Keanu Reeves se saca el traje de John Wick y guarda las armas (aunque solo por ahora) para volver a meterse en la piel de Ted, junto con Bill (Alex Winter) su compañero inseparable.
La última vez que vimos a este dúo dinámico fue en 1991, en la segunda entrega de Bill y Ted. En aquellos años, habían logrado crear un mundo utópico donde reinaban la paz y la armonía, gracias a su concierto final, transmitido globalmente. Ahora regresan para volver a viajar en el tiempo y robarles a sus versiones futuras la canción que va a salvar el mundo presente de su destrucción total.
Una verdadera oda a la nostalgia es esta película que, por un lado, pudo concretarse gracias a la insistencia de sus fans. Pero por otro, hay que reconocer que, aún tres décadas más tarde, Keanu Reeves demuestra una elasticidad que solo él puede desplegar.
Después de 29 años, vuelve el dúo dinámico. Vuelven los viajes en el tiempo musicalizados por bandas épicas. ¿Volverán también los memes?
Habrá que esperar al estreno para averiguarlo.
Redacción en Reactivoz | Comunicadora | Cinéfila


















