Hace muy poquito se sumó a la cartelera de Netflix esta película, producida y dirigida por el ya consolidado Adam Sandler. «Leo» es un lagarto que ya llegado a sus 75 años y por un rumor cree que le queda poco tiempo. Desde que tiene memoria, el único mundo que conoce es el de su pequeño acuario, que ha compartido por años con una tortuga bastante cascarrabias.
Ambos viven en un aula de chicos de 5° grado. Justo cuando Leo pensaba que sus días iban a pasar sin pena ni gloria, a la maestra le dan meses libres por maternidad, lo que lleva a que ingrese a enseñar una maestra sustituta, que pide a los alumnos que se hagan cargo del lagarto. Uno a uno van tomándose turnos para cuidarlo, y ellos mismos aprenden no solo de este reptil, sino de la vida misma.
Una agradable sorpresa
Hay que decirlo, Adam Sandler ha tenido un desarrollo como artista y comediante amplísimo. En los noventa sus películas eran una repetición, a veces con chistes de flatulencias sin gracia o situaciones desopilantes donde el protagonista siempre era un tipo común.
Lo que sucede con Leo es que se nota la versatilidad y, nos atrevemos a decir, madurez de Sandler. Pasar de sostener todas sus películas sobre chistes escatológicos a incluir solo uno en esta historia, habla de un crecimiento y una nueva etapa creativa.
«Leo» es divertida, emocionante, reflexiva y, sobre todo, muy tierna. La historia está muy atravesada por la necesidad tan humana de la conexión y de la empatía. Hay una cuota de nostalgia y otro tanto de consciencia de lo corta y efímera que es la vida. Por esto y por el gran humor de esta película es que recomendamos «Leo». Un relato que dejará felices a todas las generaciones.
Redacción en Reactivoz | Comunicadora | Cinéfila


















