Connect with us

Hi, what are you looking for?

Artículos

Bajo la lluvia bendita: cultivando la fe en todo tiempo

La primavera. Una hermosa estación para los que tienen plantas y/o disfrutan de ver flores y tonalidades verdes brillantes por todos lados. También representa un problema para los alérgicos, pero eso ya es otra historia.

Particularmente, en mi hogar tengo varias plantas que dependen más de mi esposo que de mí, ya que no soy muy cuidadosa con las mismas, y, por ende, espero a que llueva para que tomen un poco más de vida. Nunca me acuerdo de regarlas, excepto cuando veo que cambiaron de color en señal de falta de cuidado. En cuestión, la primavera significa una temporada de vida, de recibir más apoyo por parte de la naturaleza y demás. El problema es cuando vienen las otras estaciones, por ejemplo, el verano, donde tengo que poner más empeño o directamente resignarme y tener plantas secas o amarillas.

Algo parecido pasa con la vida espiritual. Tradicionalmente, en las iglesias hay congresos, conferencias o algún ministro invitado y es ahí donde uno tiende a salir más fortalecido y con muchas herramientas. Ni hablar de que, cuando Dios así lo quiere, hace descender Su presencia y ocurre un mover espiritual fuera de lo común o de mayor ímpetu. Ahora, no podemos depender sólo del «mover» espiritual y de momentos particulares impartidos por alguna persona, como. por ejemplo, un pastor haciendo una oración poderosa o una evangelista imponiendo manos y haciendo liberación. Tiene que haber una constante búsqueda.

Así como las plantas no pueden depender solo de lo que baje del cielo (entiéndase la referencia) si no del riego continuo. Dios se derrama cada vez que sus hijos lo necesitan, pero Él también necesita nuestra adoración y que nos mantengamos constantes. Es nuestra responsabilidad «ser regados» todos los días. ¿De qué sirve ir a un congreso o tener un mover espiritual si luego de unos días se pierde?

«Ahora, hermanos, quiero recordarles las buenas noticias que les prediqué, las mismas que recibieron y en las cuales se mantienen firmes. Mediante estas buenas noticias son salvos, si se aferran a la palabra que les prediqué. De otro modo, habrán creído en vano». (1° Corintios 15:1-2).

Hay tiempos en donde Dios se manifiesta y el Espíritu Santo obra y nos llena de vida, cual primavera. Pero hay veces que vamos a pasar por tiempos difíciles o desiertos donde solo vamos a depender de la obediencia hacia Él y la lectura de la Palabra. Así como el verano o el otoño, son transiciones necesarias para el crecimiento espiritual y la transformación personal. Ahora, no hace falta esperar una fecha específica para tener un encuentro con Dios. Puedo tener eso mismo en mi habitación orando, limpiando la casa o en una reunión de oración general.

«Por lo tanto, mis queridos hermanos, manténganse firmes e inconmovibles, progresando siempre en la obra del Señor, conscientes de que su trabajo en el Señor no es en vano». (1° Corintios 15:58).

No esperemos a que nuestra planta esté amarilla para tener comunión con Dios. A Él no se lo busca solo cuando todo está mal, si no, se lo busca siempre. Vale la pena que todos los días tengamos comunión con El Padre. En Su presencia hay enseñanza, hay transformación y renovación para seguir adelante para cumplir con el propósito.

«Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes; ¡más altos que los cielos sobre la tierra! Así como la lluvia y la nieve descienden del cielo, y no vuelven allá sin regar antes la tierra y hacerla fecundar y germinar para que dé semilla al que siembra y pan al que come, así es también la palabra que sale de mi boca: No volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo deseo y cumplirá con mis propósitos». (Isaías 55:9-10).

Comparte en tus redes

Puedes ver también

Artículos

¿Podrías adivinar la profesión de una persona solo por su apariencia física? ¿Podrías saber cómo está compuesta la familia de una persona solo con...

Artículos

En este tiempo de maternidad reciente, me dispuse a ver alguna que otra miniserie, como para descontracturar un poco. En lo que me entretuve...

Artículos

En un mundo donde muchas personas construyen muros, Dios nos llama a construir puentes. Un muro separa pero un puente une. Un muro dice:...

Artículos

Me resultan realmente apasionantes algunas preguntas y respuestas de la Biblia. Por ejemplo, cuando Jesús le dice: «¿Y a ti, qué?» a Pedro, haciendo referencia...