Desde su estreno, la película protagonizada por Margot Robbie y Ryan Gosling solo ha causado controversia. ¿«Panfleto feminista directo» o «parodia de Mattel» haciendo autocrítica sobre su propia decadencia? Podemos decir con confianza que ciertamente es un poco de ambas cosas.
Todo de rosa
«Barbie» llega en un momento donde toda producción ficcional en la que se busca representar los roles de género debe tener algún ingrediente de adoctrinamiento ideológico. En este caso, se realiza en un tono constantemente cómico. Aquellos que hayan ido a ver «Barbie» deben antes revisar quién es su directora, Greta Gerwig, es una ferviente admiradora de la igualdad y por ello en su película es moneda corriente que se mencione al patriarcado como algo malo y la Barbie estereotipada encarne su salvación.
Es importante destacar que ha habido una movida importante de marketing alrededor de esta película. Tan importante que opacó a «Oppenheimer», la súper producción de Chris Nolan, y a la censurada «Sound of Freedom».
Aciertos y errores
Lo más real en este momento es que Barbie tiene aciertos y errores. El error más grande es seguir polarizando a los géneros «binarios» y decidir que uno es bueno y el otro malo. Y la Barbie estereotipada enarbola esa bandera. El acierto es que, como una película pensada para un público femenino, muestra una marcada empatía hacia las mujeres y lo que vivimos diariamente –siempre en un tono tragicómico– pero que no deja de ser bastante verosímil. Pero nuevamente, contrario a lo que sugiere la película, el hombre no es el enemigo.
Dada la polémica que ha generado, es interesante crear un espacio donde a mujeres y varones adolescentes se les pueda plantear los postulados del feminismo para discutirlos. Barbie explica el feminismo usando muñecas y eso es muy didáctico.
La comedia como un medio para la reflexión
Por otra parte, al ser una comedia, una de las propuestas es tomarla desde esa postura y entender que hay intención de reírse un poco de estos esquemas y cuestionar para qué estamos en este mundo y quien determina nuestro propósito. Y ni la creadora de Barbie, ni Greta Gerwig, ni siquiera Margot Robbie pueden saber la respuesta. Solo quien nos creó y amó desde el principio.
Redacción en Reactivoz | Comunicadora | Cinéfila


















