Hace unos días atrás, estaba hablando con un amigo acerca de cómo nos sentíamos durante estos días de cuarentena. Y coincidimos que no estábamos produciendo como lo hacíamos antes, que quizás el mismo trabajo ahora nos llevaba el doble de tiempo.
El encierro, la ansiedad, las constantes malas noticias y el temor a enfermarnos hacen un combo perfecto que nos afecta en las horas de descanso y la concentración de nuestras tareas diarias.
Y estoy seguro que en parte afectó hasta nuestra vida espiritual; el no poder congregarnos de manera natural, la falta de actividades, el no poder compartir tiempo con los amigos y los hermanos, los tiempos devocionales desordenados, todo nos afecta. El mismo Jesús nos advirtió en la Palabra que pasaríamos momentos difíciles: «Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo» (Juan 16:33).
Recuerdo un capítulo de Friends donde Ross se enoja después tener un mal comienzo de año y dice enojado: «¡Se suponía que este iba a ser un año genial!». Y como Ross, todos proyectamos lo mismo. Pero que todos estos sentimientos encontrados, no le den pausa a los planes de Dios sobre nuestra vida.
Si te sientes mal por todas las cosas que pasan a nuestro alrededor, tómate un tiempo en oración y deja todas tus preocupaciones en Su presencia, como lo hice yo.
En 1° Pedro 5:7 dice: «Así que pongan sus preocupaciones en las manos de Dios, pues él tiene cuidado de ustedes». ¡Dios nos espera es Su presencia con las manos abiertas! ¡Qué bueno es saber que el Señor todavía tiene cuidado de nosotros!
Amigo/a, te animo a que no bajes los brazos y no te dejes abrumar por los noticieros, ni las redes sociales, ni lo que digan los demás. ¡Déjate llenar por su hermoso Espíritu Santo!
Director de Reactivoz | Comunicador | CM | Diseñador Gráfico.


















