En mi país, Argentina, más precisamente en el lugar donde vivo, hay una frase que uno dice cuando es bueno haciendo algo pero que no tiene mucho conocimiento «teórico» del tema. La frase es «me doy maña». Es una gran frase que solemos usar para justificarnos: «No se diseñar, no estudié diseño, pero me doy maña» o «no soy pintor, no me capacité para eso, pero me doy maña».
Si te pregunto a ti que estás leyendo esto en qué te das maña, seguramente se te ocurra algo. Quizás no eres escritor, pero te gusta escribir y te sale bastante bien, aunque no hayas estudiado para serlo. Quizás no eres músico, no has estudiado para serlo, pero eres bueno y tienes una gran capacidad/oído musical y en eso te das maña.
Claro que lo ideal y perfecto sería capacitarnos para hacer lo que Dios nos ha dado como don, esa facilidad o habilidad nata que Dios nos regaló. Nosotros no hicimos nada al principio para obtenerla, aunque luego de descubrir nuestra «maña» podemos capacitarnos y perfeccionarnos en ella.
Me gustaría que pensáramos juntos en lo siguiente: Si eres bueno en algo y te gusta hacerlo, ¿por qué no ponerlo al servicio de Dios? ¿Estás sirviendo en tu iglesia local? Si no lo estás haciendo y sientes que te gustaría, pero no sabes claramente qué ministerio abarcar, te animo a buscar en qué cosas te das maña, y esas mismas cosas hacerlas para Dios. Servirle a Él. Claro que puede ser dentro de la iglesia o fuera, pero para Él.
Puedes comenzar preguntándole a tus pastores o líderes, quizás tengas buenas ideas acerca de alguna área de servicio; sirve siguiendo el orden y la organización de la iglesia a la que asistes, pero no dejes de servir.
Te animo a poner tus habilidades al servicio del Señor y ora para que Él te de dirección y abra o cierre puertas. No te quedes sentado pensando que otros lo hacen mejor porque ya están en ese puesto. Si realmente quieres servir al Señor y Él puso una inquietud en Ti y una capacidad, haz tu parte, da el primer paso, pide permiso, capacítate, muestra interés. Somos una iglesia, todos somos funcionales al cuerpo de Dios. Estoy segura que tus habilidades van a ser de mucho provecho y bendición para cada hermano en Cristo.
¡Hola! Soy Natalia Kaukian. Hija menor de un papá pastor y una mamá médica. Uno ayuda con las heridas físicas, el otro con las heridas espirituales. De ese combo nací yo, Nati de “@milla.extra”. Docente, casada con un músico, recientemente mamá y, por sobre todas las cosas, cristiana… cristiana por convicción.


















