Connect with us

Hi, what are you looking for?

Artículos

Experimentando la gracia de Dios en tiempos difíciles

La gracia es la bondad y el favor de Dios sobre nosotros. Es el amor del Padre manifestado en cada uno de sus hijos. No hay nada que podamos hacer para poder obtener mayor gracia, porque es un regalo inmerecido que nuestro Creador decidió entregarnos para poder experimentar sus bendiciones cada día de nuestras vidas.

«Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas» (Efesios 2:8-10, RVR1960).

Gracia es tener todo sin merecer nada.
Gracia es tener una oportunidad cada día.
Gracia es atravesar tormentas y seguir de pie.
Gracia es poder disfrutar de la salvación.
La gracia enciende la fe, aumenta el poder y el favor de Dios en nosotros.
La gracia nos hace valientes.
La gracia nos hace libres.
La gracia nos ayuda a llevar adelante nuestro llamado.
Su gracia es esperanza en tiempos de dificultad.
Su gracia es todo lo que necesitamos.
Su gracia nos limpió de todo pecado y condenación.

Al transformarnos en hijos amados de Dios estamos destinados a vivir en gracia sobre gracia, en bendición sobre bendición. No permitamos que el enemigo nos haga creer que no somos aptos y que no calificamos para vivir el estilo de vida que Dios nos ofrece. Su gracia nos califica para recibir. La obra de Cristo ya nos reconcilió con el Padre y ahora somos merecedores de Su amor (Romanos 5:10). No por obras, sino por fe. Estar bajo la gracia es vivir nuestra vida aquí en la tierra con responsabilidad.

Su gracia nos posiciona para poder hacer Su voluntad por sobre la nuestra, para vivir un estilo de vida de fe, llenos del Espíritu Santo. Su gracia nos mantiene activos (haciendo) y no pasivos (esperando). En los primeros cristianos vemos como la gracia del Señor sobreabundaba de tal manera a través de ellos que los mantenía activos manifestando el poder de Dios (Hechos 4:32-35).

Recibamos y permitamos que la gracia de Dios opere en y a través de nuestras vidas para ver milagros sobrenaturales. Si Dios nos eligió es porque calificamos para llevar adelante la tarea asignada.

Autora: Ruth Castro

Comparte en tus redes

Puedes ver también

Artículos

¿Podrías adivinar la profesión de una persona solo por su apariencia física? ¿Podrías saber cómo está compuesta la familia de una persona solo con...

Artículos

En este tiempo de maternidad reciente, me dispuse a ver alguna que otra miniserie, como para descontracturar un poco. En lo que me entretuve...

Artículos

En un mundo donde muchas personas construyen muros, Dios nos llama a construir puentes. Un muro separa pero un puente une. Un muro dice:...

Artículos

Me resultan realmente apasionantes algunas preguntas y respuestas de la Biblia. Por ejemplo, cuando Jesús le dice: «¿Y a ti, qué?» a Pedro, haciendo referencia...