Connect with us

Hi, what are you looking for?

Artículos

Halloween: ¿Una fiesta inocente o celebración de lo oculto?

Recuerdo cuando era niña, mis padres tapaban todas las aberturas de la casa la noche del 31 de octubre, para que los vecinos pensaran que no estábamos. Y cuando les preguntaba por qué tanto lío por unos chicos regalando dulces, solo me decían: «los cristianos no festejamos eso».

Con la llegada de internet y el conocimiento del mundo al alcance de un clic, decidí ponerme a investigar por mi lado, no por miedo sino por convicción. Quería tener una fundamentación sólida de lo que se celebra la noche de Halloween para transmitirle a quien estuviera dispuesto a escuchar.

Lo manifiesto y lo oculto
Lo primero que entendí es que Halloween tiene (al menos) dos facetas: por un lado cara visible de esta fecha son series tan icónicas como los «Locos Addams» o Scooby Doo, incluyendo también «Beetlejuice» y el universo de Tim Burton. A simple vista, todo parece muy inofensivo. Es solo reírse de la muerte como una cosa banal, hasta inalcanzable.

La premisa es: «Me río de esto porque no existe. Pero como sé que hay gente que le asusta, voy a dar miedo a ver quién tiene las agallas para mantenerse en pie». Y así tenemos cientos de miles de niños que se ponen su mejor disfraz para desafiar a los vecinos a qué les entreguen caramelos, si no quieren que les hagan algún acto de vandalismo. Esos pequeños tienen una total ignorancia de lo que están representando y dejando entrar en sus corazones al sumarse a esta fecha.

Ello nos lleva a la otra parte, la más misteriosa, la que solo causa miedo pero que muy pocos se animan a hablar. En Argentina hay un dicho que reza «las brujas no existen pero que las hay, las hay». Este es otro intento de restarle importancia a un movimiento cuya época preferida del año es octubre. ¿Por qué? En este mes, captan gatos blancos y negros, niños, bebés, y hacen sacrificios a satanás. Claro que de esto no se habla porque se quiere evitar infundir temor. Pero como hijos de Dios debemos saber que Halloween es, en la religión satanista, una fecha casi tan importante como para nosotros es Navidad. Es una fecha rodeada de muertes de todo tipo, intervenciones oscuras y diabólicas que se hacen en la madrugada y en las sombras. Se cree que se abren portales y el enemigo de las almas tiene mucho poder en esa noche, para hacer aquello que Jesús ya nos advirtió en su Palabra: robar, matar y destruir.

Ahora, si has visto alguna película de terror o te has topado con gente disfrazada en la calle, estás líneas que lees se pueden interpretar como una exageración. Pues, ¿qué tiene que ver un niño disfrazado de fantasma con el satanismo? Los mismos satanistas lo expresan en su –para nada disfrazado– sitio web: «Es la oportunidad que tiene el niño de explorar e invocar su oscuridad interior. De acercar los pies en este río oscuro aunque solo sea una vez al año. De esta manera, por un día prueban el estilo de vida de un satanista».

Halloween es la oportunidad perfecta para que satanistas y niños de todo el mundo adoren al mismo Lucifer, aunque unos lo hagan a sabiendas y los otros ni se percaten de la gravedad.

Librando la batalla espiritual
Lo segundo que entendí es que, como dice la Palabra de Dios en Efesios 6:12: «…no tenemos lucha contra sangre y carne». Por eso, hacer una actividad durante estos días como el Octubrillante, por ejemplo, es una buena alternativa, ya que los niños se concentran en conocer más del poder de Jesús. También es importante orar y ayunar mucho. Y cuando los niños se acerquen con sus disfraces y canastos, ante la duda no atender el timbre.

Prevenir para formar
Esto es lo más difícil cuando entendemos que los chicos solo ven disfraces divertidos y la chance de hacer maldad de manera totalmente impune una vez al año. Pero en la infancia es cuando se imprime la identidad del pequeño, y su alma es marcada por lo que le digamos o por lo que omitamos.

Si bien sabemos que los fantasmas no son reales, que lo zombies no existen ni pueden hacernos daño, el diablo es muy real. Y en esta temporada se manifiesta de maneras terribles. Como hijos de Dios nuestro deber es reprenderlo, no sumarnos a actividades que lo minimicen o celebren de ninguna manera. Y por ello debemos ser claros al conversar con nuestros niños. Que entiendan que Dios no aprueba esto. ¿Ni siquiera si nos disfrazamos de un personaje bíblico o de un superhéroe? Ni aún así. Porque estamos eligiendo agradar a los demás en vez de a Dios.

Cuando toda la polvareda de leyendas y mitos sobre Halloween se disipa, solo quedan las historias. Relatos de personas reales que alguna vez esperaban con ansias esta fecha para saborear un poco de este poder demoníaco. Sus testimonios nos recuerdan que la muerte no es algo para jugar. Jesús es la luz y en Él no hay tinieblas.

Les dejamos dos testimonios que esperamos aclaren toda duda sobre lo nocivo (y peligroso) que es Halloween.

Comparte en tus redes

Puedes ver también

Artículos

Durante el tiempo que dure nuestra vida en esta Tierra vamos a conocer a muchas personas, y sin dudar unas tendrán mayor relevancia que...

Artículos

¿Te persigue el pasado? Yo encontré una forma de desactivar las heridas de mi pasado y te vengo a contar cómo. Todos tenemos un...

Artículos

Falta muy poco tiempo para que comience el Mundial de Fútbol. Personalmente, me encanta «la previa» de los partidos o de los eventos masivos...

Artículos

Cinco Solas es la denominación conjunta para cinco frases en latín que surgieron durante la Reforma protestante y resumen las creencias teológicas básicas de...