La historia de Walter White, el personaje principal de la reconocida serie Breaking Bad, es un viaje repleto de emociones y contrastes morales, una historia con la capacidad de cuestionar el sistema social tal como lo conocemos.
Walter es un brillante profesor de química, sin embargo su salario es insuficiente para sostener económicamente a su familia, por lo cual debe trabajar en un lavadero de carros. El panorama es aún más desalentador al descubrir que se encuentra sufriendo de cáncer de pulmón; en la necesidad de tratar su enfermedad recibe una oferta para cocinar metafentaminas, un negocio complejo e ilegal.
Walter poco a poco se interna profundamente en esta nueva realidad transformándose en otra persona, siendo Heisenberg el sobrenombre que utiliza para representar su lado mas oscuro y cruel, un hombre sin sentimientos ennegrecido por la avaricia y el egoísmo.
Breaking Bad cuenta la transformación de un hombre que cuenta con unos valores maravillosos y su camino al desastre, es por eso que a través de este texto quiero compartir una de sus principales enseñanzas.
¿Cuánto dinero es suficiente?
Walter, en su obsesión de tener dinero, acumula millones de dólares en una bodega. Su esposa –quien en ese momento es su contadora en la actividad criminal– le reclama dejar atrás el negocio para volver a restablecer su familia, y en ese momento le hace la pregunta: «¿Cuánto es suficiente?» Vivimos en una sociedad que impone un ferviente deseo de aparentar lo que no se tiene, donde muchas personas viven comparándose con lo que otros han podido alcanzar.
La felicidad no se encuentra en la posesión de bienes materiales pasajeros: el automóvil de moda de hoy será el auto viejo del mañana, el más reciente iPhone dentro de unos años será olvidado. Acumular dinero no es garantía de encontrar paz, al contrario, el dinero muestra quienes somos en realidad. Walter White cambió su vida y con ello sus valores y principios. Existen decisiones que una vez se toman ya no tienen punto de retorno. La historia entreteje elementos que hace que en cada capítulo el espectador juzgue esas decisiones, ame y odie a ciertos personajes dentro de la serie. Breaking bad muestra el camino del hombre bueno quien se convierte en villano.
Walther White es el ejemplo de una persona que nunca ha tenido un reconocimiento social importante, por eso al crecer en la organización criminal descubre su enorme poder para alcanzar metas y sueños a través del dinero. Lo triste es que su vida ya no es la de antes, ahora sus manos se encuentran manchadas de sangre y no tiene la autoridad para ejercer su función de padre. Cuantas personas tratando de sacar a sus familias adelante olvidan que no es el dinero lo que sus hijos necesitan sino precisamente estar presente en la vida de ellos.
Los nuevos comienzos no deberían ser cada 1° de enero, sino cuando nos damos cuenta que estamos en el camino equivocado. Walter construyó su propio fin, se olvidó de mirarse fijamente al espejo y dejar atrás sus mentiras. El poder de reconocer sus límites le abrían otorgado la oportunidad de reaccionar a tiempo, sin embargo, las emociones lo llevaron a una aventura desenfrenada y devastadora.
Vale la pena entender las palabras de Jesús cuando nos enseña que la vida del hombre no consiste en los bienes que posee, todo lo que vemos es pasajero pero aquello que no se ve es eterno. Cuando tenemos la capacidad de tomar decisiones sin el afán del dinero, nuestra vida se ahorraría muchos problemas; fijarse en lo que realmente importa es el primer paso para llevar una vida feliz.
Walter supo que sus decisiones lo habían llevado a un punto de no retorno. Hoy deberíamos hacernos la misma pregunta: ¿Cuánto es suficiente? En el fondo se trata de luchar por lo que permanece a pesar del tiempo, no lo que se desvanece en un abrir y cerrar de ojos.
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