Es cierto que en nuestro camino de la vida habrá piedras. No será siempre una autopista limpia, con vía libre para que todo salga bien e ir a la velocidad que queremos. Habrá piedras en nuestro camino y tú decides qué hacer con ellas. Piedras que puedes esquivar, saltar, correr al costado del camino, tirar o… levantarla, encariñarte y comenzar a coleccionarlas.
Eso sí, te advierto que si comienzas a coleccionar piedras, terminarás con más peso del que puedas soportar y el camino se hará más cuesta arriba, más lento y en algún punto, imposible de terminar.
Cuando me refiero a «piedras en el camino», me refiero a pecados, tentaciones, pensamientos que nos hacen mal, broncas, egoísmos, el pasado que de vez en cuando sale a pasear, todas las cosas que nos desenfocan de nuestro objetivo, etc. Cosas que nos van alejando de ser cada día más como Él.
Claro que siempre vamos a tropezar con alguna piedra. Es la vida, y somos imperfectos. Pero… ¿encariñarnos con la piedra? ¿Quererla? ¿Comenzar a coleccionarlas? Eso sí que nos traerá problemas.
Hay tentaciones que sabemos que tenemos que tener lejos, hay pecados que sabemos que nos hacen caer más fácil de lo que quisiéramos, hay pensamientos que no paran de aparecer en nuestra cabeza. Cada uno sabe a que exponerse y a que no, para prevenir distraernos en nuestro camino. Sabe hasta dónde acercarse a la piedra o directamente esquivarla y ni mirarla. No es un buen consejo guardar una piedra porque luce «hermosa» y deseamos mirarla de vez en cuando. Pueden parecer lindas, pero, a la larga, nos perjudican.
Te animo a no encariñarte con la piedra, a no levantarla del piso y mirarla con amor o con nostalgia; no dejes que una piedra en el camino te desenfoque de tu destino. No acumules cosas del pasado, no te acerques a las tentaciones y no juegues con el pecado. Marcha ligera en el camino de la vida y sigue a la meta que el Señor te encomendó.
¡Hola! Soy Natalia Kaukian. Hija menor de un papá pastor y una mamá médica. Uno ayuda con las heridas físicas, el otro con las heridas espirituales. De ese combo nací yo, Nati de “@milla.extra”. Docente, casada con un músico, recientemente mamá y, por sobre todas las cosas, cristiana… cristiana por convicción.


















